Bienvenidos a la edición cibernética de la Revista Ekuóreo, pionera de la difusión del minicuento en Colombia y Latinoamérica.
Comité de dirección: Guillermo Bustamante Zamudio, Harold Kremer, Henry Ficher.

26. Mujeres



La mujer más hermosa del mundo
   Cuento caleño anónimo



   Sucedió que el hombre estaba orgulloso de tener la mujer más hermosa del mundo y terriblemente celoso porque la deseaban todos los hombres del mundo.

   Y como tenía los ojos más hermosos del mundo por los que todos los hombres querían ser mirados, el hombre, terriblemente celoso, le arrancó el ojo izquierdo. Como los hombres soñaban en recorrer con sus bocas y manos los senos más hermosos del mundo, el hombre le desprendió el seno derecho y, finalmente, le cortó una parte de su pierna derecha para evitar la tentación de los hombres por las piernas más bellas del mundo.
   El hombre vendió su mujer al director del circo que pasaba por la ciudad. Este la vistió con una túnica que partía de su ojo izquierdo, pasaba por su seno derecho y le cubría totalmente las piernas. 
   Y todos los hombres del mundo iban al circo a ver a la mujer más hermosa del mundo.



Lilith
   Lilian Elphick (Chile)


   Dicen que la palabra lil significa viento y que soy nocturna seductora. Dicen que me fui del paraíso sin antes haber comido todas las manzanas del árbol y haber trabado amistad con esa serpiente sinuosa, sabia, silenciosa. Dice el Malleus Maleficarum que colecciono semen. Que soy un espíritu malvado, que danzo desnuda en los bosques de la noche junto a brujas, cabronas, mujeres de mala vida, de muerte disipada, putitas adolescentes, lesbianas, embarazadas, menstruantes que marcan cada árbol con su sangre, olvidadas, malamadas. Que si me encuentran, me queman. Pero ya soy el fuego de la estaca legendaria, y el viento que lo anima. Arden ellos, los que me recuerdan en noches como ésta.




La mujer ideal no existe
   Marco Denevi (Argentina)


   Sancho Panza repitió, palabra por palabra, la descripción que el difunto don Quijote le había hecho de Dulcinea. 
   Verde de envidia, Dulcinea masculló: 
   —Conozco a todas las mujeres del Toboso. Y le puedo asegurar que no hay ninguna que se parezca ni remotamente a esa que usted dice.




La mujer de Capodistria
   Lawrence Durrell (Inglaterra)


   Todos mis ancestros terminaron mal de la cabeza. También mi padre, que además fue un gran mujeriego. Ya viejo mandó a fabricar en caucho a la mujer perfecta, tamaño natural, que se podía llenar con agua caliente en las noches de invierno. La llamó Sabina, en honor a su madre.
   El era un apasionado de los trasatlánticos y por dos años vivió en uno, viajando ida y vuelta a Nueva York, con Sabina y su mayordomo Kelly. Todos los días fueron vistos entrar al comedor, con la elegante Sabina en el centro, como una hermosa borracha. La noche en que murió le dijo a Kelly: “Envía un telegrama a Demetrius y dile que Sabina murió en mis brazos y sin dolor”. Fueron enterrados juntos en las afueras de Nápoles.



La invención de Ramón
   José Donoso (Chile)



   ¿No la conoces? Es Sylvia Corday, la de Ramón del Solar... Ya sabes toda esa historia. Sí, parece que la hubieran armado con módulos de plástico, como a un maniquí de escaparate. Dicen que no tiene cara. Facciones, desde luego, no tiene. ¿Dónde está la nariz, por ejemplo? Nadie jamás se la ha visto. Dicen que ni Ramón. Todas las mañanas se sienta delante del espejo y se inventa la cara, se la pinta como quien pinta una naturaleza muerta, por ejemplo, o un retrato... después, claro que Ramón la ha armado pieza por pieza para que ella pueda, bueno, no sé, bañarse, y esas cosas. A veces uno ve a Ramón durante semanas enteras sin Sylvia. Uno le pregunta por ella y él contesta que está en Cappadocia posando para Vogue; está muy de moda Cappadocia ahora. Ya iremos todos. Con Raimunda y Ricardo estamos pensando organizar un charter. Pero es mentira que está en Cappadocia. Sylvia jamás ha estado más allá de Tarrasa. Es porque se ha aburrido con ella y no la arma y no la pinta. Deja guardadas todas las piezas un una caja especial: durante esas semanas Ramón descansa y ella también; por eso es que ella está tan increíblemente joven, porque durante esas semanas que pasa guardada y sin armar el tiempo no transcurre para ella. Después, cuando Ramón la comienza a echar de menos otra vez, la vuelve a armar y salen juntos a todas partes.




Arcano
   Jaime Alberto Vélez (Colombia)


   Sólo al acercarse al patíbulo se supo que aquella mujer, que tenía fama de ser bruja, era tan sólo una cándida adolescente. De modo que al observar la belleza de su rostro recién descubierto, todos, dudando de la acusación, quedaron conmovidos por su hermosura y decidieron devolverle su libertad, que así, en tres tribunales distintos, había obtenido como por arte de magia.